En nuestro país se está produciendo un hecho que preocupa y llama poderosamente la atención por su significado en cuanto a la cultura y educación de un pueblo: las librerías están cerrando porque sólo le producen pérdidas a sus dueños.
Los entendidos en la materia explican algunos factores que consideran motivan esta situación, y hablan de los costos a que tienen que ser vendidos los libros en el país por la aplicación de aranceles a los establecimientos y las ofertas on line.
También la poca cantidad de ediciones populares, o sea, esas que son impresas en el llamado papel periódico y cubiertas blandas que puedan ser vendidas a precios bajos.
Reconocen que cuando se inicia el año escolar hay un gran movimiento, pero que esos libros de textos que se utilizan en las escuelas y colegios se venden con mayor profusión en los grandes supermercados y tiendas que en las mismas librerías.
Hay una aparente apatía de la nueva generación para enfrascarse en la lectura de un libro impreso ya que de manera digital los encuentra en la internet y muchas veces prefieren buscar una información en Wikipedia que leerse un libro.
Es importante que en las escuelas pongan como tarea, suponemos lo hacen, la lectura de un libro, para que el niño luego haga un comentario sobre el mismo y así comience a adentrarse y a habituarse a la lectura.
En estas navidades aproveche y regale libros en lugar de bebidas y chocolates, porque lo aprendido en la lectura queda para toda la vida y lo comido y bebido al otro día está perdido y olvidado.

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