Desde la época de la colonización la Iglesia Católica, que como todo lo que es conformado por seres humanos tiene defectos y comete errores, ha venido luchando contra las injusticias y orientando a la población.
El Sermón de Adviento del padre Montesinos es una defensa de la Iglesia contra las barbaridades que cometían los españoles contra los aborígenes, pero también las acciones del padre Las Casas y otros más.
En la época de la tiranía de Trujillo, aunque hubo, uno que otro de la Iglesia que eran acólitos del tirano, habían los que apoyaban a la juventud opositora y los protegían cuando eran perseguidos por los esbirros del trujillísmo.
En la actualidad el papel de la Iglesia Católica es de una importancia tal, en la defensa de la población y en su orientación, que cada vez que se suscita una situación conflictiva es esperada con ansias la voz autorizada del cardenal López Rodríguez.
La Pastoral del Episcopado Dominicano es, como lo fue en la Era de Trujillo, una atalaya en la defensa de los mejores intereses de la sociedad y un bastión orientador.
En la celebración de la XXV edición de la Feria del Libro Católico, monseñor Amancio Escapa, pidió a la población despojarse de todo lo que les aparte de Dios y a dar importancia a las acciones de valores que contrarrestan los antivalores.
Hagamos caso a su petición y abramos el sentido del oído para escuchar al Dios que nos habla cada día con Palabra de redención.

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