¡Se puede, pero no es fácil!

Un refrán muy usado dice que “querer es poder” o de que “cuando se quiere se puede”, y realmente es así, para todo en la vida lo que se necesita es tener la voluntad de hacer lo que haya que hacer para conseguir lo que se quiere.

Uno de los más acuciantes problemas en nuestro país es el tránsito de vehículos en las ciudades y carreteras por la falta de educación de los que manejamos, que creemos no debemos ceder el paso y que podemos violar la Ley.

Algunos gobiernos han emprendido acciones para regularizar este caos incontenible que es nuestro tránsito, pero sólo han sido acciones efímeras porque prima la política y de inmediato se piensa en el costo electoral.

Para tener una idea de cómo estamos  y de que tan difícil es, escuchen estos números: en el país circula un vehículo de motor por cada 3.25 habitantes, o sea que tenemos un parque vehicular de 3 ,215 ,773 unidades.

El volumen de vehículos crece por encima del incremento de la población que es de un 1.8% anual, mientras que desde el 2004 el vehicular se ha duplicado llegando a un crecimiento acumulado de 87.3% mayor incluso que el del PIB que es de 73.8%.

Si a esta cantidad exorbitante de vehículos existentes agregamos el promedio de crecimiento anual y la falta de educación al manejar además de la cotidianidad en la violación de la Ley de Tránsito, no es realmente agradable lo que vivimos y lo que nos espera, si no hay voluntad.