¡Ni suizos ni asiáticos!

Luego de terminada la dictadura de Trujillo en el país se comenzó un proceso democrático, que todavía estamos tratando de perfeccionar, pero que tiene una diferencia del cielo a la tierra, con ese régimen sin libertades.

Llegamos a la celebración de elecciones libres cada cuatro años y se han sucedido gobiernos de los diferentes partidos, en los que cada uno de los cuales ha hecho su aporte en buena y mala condición.

La democratización del Estado trajo consigo también la democratización de la corrupción, porque ya no estaba limitada a una sola familia que se la permitía a los amigos que quisiera, con la ventaja de que no se aireaba, porque los pocos medios de comunicación no podían hablar de eso.

Al hacerse más liberal la sociedad, se han ido conociendo diferentes formas de corrupción y a cada gobierno algo le toca, porque como dice el pueblo llano en su hablar, no somos ¡ni suizos ni asiáticos!