Frase que no ha dejado de decirse y que se utiliza cuando se quiere significar a una persona que presenta una idea que puede parecer descabellada o que actúa de una forma distinta al común de la población.
No es queriendo decir que sea un loco o enajenado mental, sino que presenta cosas raras y por tanto “hay más locos afuera del 28 que adentro”, el Manicomio del 28 era el único cuando comenzó a usarse la frase.
Un reportaje del Listín Diario de este sábado presenta un cuadro aterrador de la cantidad de verdaderos desequilibrados que deambulan por nuestras calles y que viven debajo de elevados, puentes y en zaguanes.
Al parecer es muy poco lo que se hace para resolver la situación, que se agrava por el exiguo presupuesto que dedica el Ministerio de Salud Pública a la salud mental, tan sólo un 0.8%, es decir, ni siquiera un 1%.
No es que sean culpables de crímenes y actos de violencia, porque en su mayoría son lo que la gente cataloga como “loco manso”, pero puede aparecer uno que otro, que padezca trastornos que lo impulsen a cometerlos.
Tenemos muchas deficiencias y debemos corregirlas, se están haciendo los esfuerzos, pero como dice el refrán “la felicidad dura poco en casa del pobre”, miren ahora lo que nos ha llegado, una fiebre viral a la que hay ponerle toda la atención.

RSS: Entradas