¿Globalización o moda?

República Dominicana siempre ha sido un país eminentemente deportista, tanto así que los temas de conversación cuando hay dos o más personas reunidas siempre giran sobre lo mismo: pelota y política, las famosas dos pes.

La pelota, el béisbol, es la gran pasión, somos uno de los países con mayor producción de peloteros de gran calidad, condición que ha quedado demostrada en las diferentes competencias y lugares donde se practica.

Pero como se habla de que el futbol es el deporte que tiene mayor cantidad de seguidores en el mundo y que es el deporte más practicado, asombra la profusión de publicidad que se ha generado en nuestro país por la celebración del Mundial en Brasil.

Los dominicanos no tenemos un equipo que vaya a participar, ni siquiera un jugador formando parte de algunos de los equipos en competencia, y el futbol en nuestro país es tan sólo un sueño y esfuerzo de algunos batalladores que hace años luchan por masificarlo.

No estamos en desacuerdo con ningún deporte, ni con su práctica ni con el interés que pueda generar en la afición, pues si usted está en deportes no está en malos pasos (se supone), por aquello de “mente sana en cuerpo sano”.

Lo que nos intriga es ese fervor que aparenta existir puesto que la inversión publicitaria que se nota es como si el futbol fuera nuestro pasatiempo nacional y en el mundial fuéramos de los favoritos para ganarlo.