¡El alma llora cuando el rostro ríe!

Parte del poema, ya clásico, de Juan de Dios Peza, Reír Llorando, que casi todos en algún momento de nuestras vidas hemos escuchado o declamado, cuando en las escuelas se usaba ese sistema en las clases de Literatura.

Escuchando, leyendo y nosotros dando a conocer las noticias que se suceden en nuestro país y en el resto del mundo, ahora al instante, tenemos que estar como dice el poema, con el rostro sonriente porque si nos llevamos de las adversidades, tendríamos el alma y el rostro llorando.

En nuestro país tenemos esa gran ventaja, que somos un pueblo que a las cosas sabe buscarle el lado simpático, no olvidemos que cada día trae su preocupación y en los nuestros parece ser que son con más de una preocupación.

Apenas ha comenzado el mes de octubre y ya las emisoras han comenzado a tocar la música navideña y a hablarse de la navidad, tanto así que el Ministerio de Interior y Policía ha comenzado su campaña sobre la prohibición de los fuegos artificiales.

Seguiremos teniendo situaciones y problemas, porque la vida es así, pero no podemos abatirnos y seguir haciendo lo que mejor sabemos hacer, reír, aunque ¡el alma llora cuando el rostro ríe!