¡Ay, estos refranes!

El dominicano pone candado después que le roban este es uno de ellos que refleja en casi un 100% la forma de actuar de la población en sentido general, lo que incluye, naturalmente, a las autoridades.

Desde hace mucho tiempo se viene hablando de los inconvenientes y problemas que se generan en las esquinas de casi todas las calles de la capital y del país, por la proliferación de pedigüeños, limpiavidrios y vendedores de casi todo, ¡hasta de animales!

No han valido comentarios en los programas interactivos de radio y televisión, en los periódicos impresos y digitales, en los noticiarios de radio y televisión y en las redes sociales, el pueblo se ha desahogado hablando sobre esto y nada.

Tuvo que suceder una desgracia, la muerte de uno de ellos a manos de un conductor con el que discutió acaloradamente y luego le golpeó el vidrio del vehículo, para que las autoridades correspondientes comenzaran a tomar las medidas que pedía la población.

Sabemos que este es un tipo de trabajo informal y que nuestros jóvenes no encuentran trabajo que desempeñar, porque es natural que en todo país haya una gran franja de desempleados, pero eso de obstaculizar el tránsito y querer obligar a que se dejen limpiar el vidrio del vehículo, no está bien.

Como nosotros somos un país muy especial y con una memoria frágil, nos atrevemos a preguntar, ¿por cuánto tiempo serán estas medidas? Porque si son iguales a las que se toman respecto a los motoristas, ¡no creemos que pasen de tres días¡