¡Uno por el otro!

En nuestra particular forma de hacer política, tenemos la costumbre de echar la culpa de todos los males al presidente de turno y si tiene más de un período como gobernante, no hay nada bueno que nos atrevamos a reconocerle.

Lo único que conseguirá ese personaje es ser sustituido como “hacedor de calamidades” por un sucesor, que al igual que él haya sido Presidente por un buen tiempo, no sucede lo mismo con aquellos que lo hayan sido por un período, aunque este tiempo haya sido funesto.

Así tenemos a Pedro Santana, Buenaventura Báez, Ulises Heureaux (Lilís), Horacio Vásquez y Rafael Trujillo, personajes que esta generación conoce por la historia y nada más. De quien se puede hablar es de Joaquín Balaguer.

Hasta no hace mucho, “el peor de los caminos”, pero luego de alianzas y maniobras políticas, “el padre de la democracia dominicana”, en ese mismo derrotero parece que va Leonel Fernández, ahora es “el creador de todas las perversidades políticas posibles” ya veremos con el tiempo, qué será.

El actual Presidente Danilo Medina ha tenido un primer período de excelencia y se encamina por esta misma razón a un segundo, sólo a la espera de las próximas votaciones en mayo del 2016 en las que parece ganará con facilidad.

Entonces tendrá dos períodos y caerá en opinión de la oposición, en la clasificación de aquellos a quienes hay que  criticar, sin reconocer lo bueno que haya realizado, porque así ha sido nuestra forma de echar las culpas, cambiando a ¡uno por el otro!