¡Uno detrás de otro!

A los seres humanos nos gusta etiquetar todas las cosas con algo más que su nombre, o sea ponerles una especie de apodo o segundo nombre íntimamente ligado con su condición o tal vez por tradición.

Hay personas que son más conocidas por sus motes que por el mismo nombre en sí, o los tienen tan ligados que a seguidas del nombre hay que ponérselos como si fueran una coletilla y esto sucede hasta en las películas.

Igual sucede con los días de la semana, que si se va a saber, todos son iguales y tienen en común la seguridad de que uno va detrás del otro y cada uno de veinticuatro horas, con luz solar y lunar, día y noche.

Pero, ¿no ha oído usted todos los agravios que se le endilgan a los lunes? Todo porque sigue al fin de semana y lo normal en esos días tan esperados, es ociar y divertirse, que muchos consideran más agradable que trabajar.

Lo único es, que si no tienes un lunes y martes de trabajo, además de un miércoles, la mitad de la semana y el jueves, no podrás decir, ¡gracias a Dios que es viernes! Porque sin producción económica no hay ocio ni diversión.

Hoy es lunes, el día de la semana más desacreditado, pero tenga por seguro que es igual a los demás y lo comprobará ya que siguen ¡uno detrás de otro!