¡Tiempo de fe!

Versículos de la Biblia que hablan de enfermedades y la solución en manos de Dios.

¿Está enfermo alguno de ustedes? Haga llamar a los ancianos de la iglesia para que oren por él y lo unjan con aceite en el nombre del Señor. La oración de fe sanará al enfermo y el Señor lo levantará. Y si ha pecado, su pecado se le perdonará.

Santiago 5:14-15 

Adora al Señor tu Dios, y él bendecirá tu pan y tu agua. Yo apartaré de ustedes toda enfermedad.

Restaura a los abatidos
y cubre con vendas sus heridas.

Salmos 147:3 

Gran remedio es el corazón alegre,
pero el ánimo decaído seca los huesos.

Proverbios 17:22 

Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, limpien de su enfermedad a los que tienen lepra, expulsen a los demonios. Lo que ustedes recibieron gratis, denlo gratuitamente.

Mateo 10:8 

«Yo soy el Señor su Dios. Si escuchan mi voz y hacen lo que yo considero justo, y si cumplen mis leyes y mandamientos, no traeré sobre ustedes ninguna de las enfermedades que traje sobre los egipcios. Yo soy el Señor, que les devuelve la salud».

Éxodo 15:26 

Por eso, confiésense unos a otros sus pecados, y oren unos por otros, para que sean sanados. La oración del justo es poderosa y eficaz.

Santiago 5:16 

Sanen a los enfermos que encuentren allí y díganles: “El reino de Dios ya está cerca de ustedes”.

Lucas 10:9 

Despreciado y rechazado por los hombres,
varón de dolores, hecho para el sufrimiento.
Todos evitaban mirarlo;
fue despreciado, y no lo estimamos.

Isaías 53:3 

El Señor da vista a los ciegos,
el Señor sostiene a los agobiados,
el Señor ama a los justos.

Salmos 146:8 

Sáname, Señor, y seré sanado;
sálvame y seré salvado,
porque tú eres mi alabanza.

Jeremías 17:14 

Oí una potente voz que provenía del trono y decía: «¡Aquí, entre los seres humanos, está la morada de Dios! Él acampará en medio de ellos, y ellos serán su pueblo; Dios mismo estará con ellos y será su Dios. Él les enjugará toda lágrima de los ojos. Ya no habrá muerte, ni llanto, ni lamento ni dolor, porque las primeras cosas han dejado de existir.»

Apocalipsis 21:3-4 

Todo está en manos del Señor es ¡Tiempo de fe!