Nació en la ciudad de Santo Domingo, en el barrio Santa Bárbara el 28 de junio de 1820 hija de Juan José Duarte Rodríguez y Manuela Diez Jiménez. Hermana de Vicente Celestino Duarte y de Juan Pablo Duarte, padre de la patria.
Siempre rindió culto especial al patriotismo, que no pudieron mitigar en ella ni la injusticia de los hombres ni el rigor del infortunio. Aportó a la causa liberadora apoyando las actividades de Los Trinitarios y de la sociedad La Filantrópica.
Junto a sus amigas, participó en las obras teatrales que se presentaban en el edificio de la Cárcel Vieja, situado al lado del Palacio de Borgellá, frente al Parque Colón, desde las que se creaba conciencia sobre la causa independentista. Con estas obras teatrales reunían recursos con el fin de comprar municiones y cubrir los gastos de la causa independentista dominicana.
En los preparativos para la proclamación de la Independencia, Rosa Duarte fabricó junto con otras mujeres gran cantidad de las balas que utilizó el movimiento. Rosa Duarte pudo guardar importantes notas sobre la vida de Juan Pablo Duarte y sus aportes al desarrollo cultural y político de los jóvenes de su época.
Destaca que durante la lucha para crear la República, el padre Gaspar Hernández enseñaba filosofía a los jóvenes y a Juan Pablo Duarte, idiomas. Refiere cómo los jóvenes aceptaron a Duarte como su líder, ya que actuaba sin prejuicios y sin discriminar por razones sociales, raciales o económicas.
En los apuntes Rosa indica que Juan Pablo actuaba con un espíritu patriótico y a todos los jóvenes que acudían a sus clases “los enseñaba con gusto sin hacer distinción de clases ni colores, lo que le atraía una popularidad incontrastable”.
Los apuntes de Rosa Duarte constituyen una fuente importante para conocer la etapa de lucha de los trinitarios y las dificultades que enfrentaron. Fueron publicados por el Instituto Duartiano en el año 1970.
Sus apuntes, aporte de incalculable valor para nuestro país, son considerados por Emilio Rodríguez Demorizi como el «Nuevo Testamento” de nuestra historia, ya que a través de este documento se han podido conocer los detalles de aquellos años de conspiración y de trabajo por la liberación de la Patria. En ellos dice: “Dios me ha conservado la facultad de pensar y recordar y también me ha concedido el sagrado derecho de protestar contra los traidores a la Patria.
Durante todo el proceso para crear el estado dominicano, Rosa Duarte fue una colaboradora permanente, pero luego de proclamada la República sufrió la persecución política del gobierno del presidente Pedro Santana y luego expulsada del territorio nacional con su familia .
En 1845 es condenada al destierro fuera de su patria, deportada junto a su madre y hermanos, abandonando así a su prometido Tomas de la Concha quien fue fusilado en 1855 junto a Antonio Duverge.
Muerto su hermano Juan Pablo, quiso regresar al país, pero aunque en 1883 el estado dominicano ofreció facilidades para el retorno de la familia Duarte, su hermano Manuel se negó a regresar a la tierra de la que habían sido expulsados/as sin ningún miramiento.
El 26 de octubre de 1888 falleció en la calle Sur 1, casa 129, de Caracas, Venezuela, a causa de disentería. Al año murió su hermana Francisca y un año después, el 8 de agosto de 1890 murió Manuel, también en Caracas.
Recordemos con fervor patriótico los doscientos años del nacimiento de ¡Rosa Duarte Díez!

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