Por su mejoría su casa dejaría

Este es un viejo refrán que ha servido para explicar o justificar la emigración de las personas de un país a otro; del campo a la ciudad; de un trabajo a otro ó para aplicar en cualquier situación que implique el paso de un lugar a otro.

En tiempos pasados la mayor población estaba en la zona rural porque el campo era la fuente de trabajo y sostén de las familias, la industrialización estaba en pañales y eran muy pocos los empleos que podía ofertar.

Vino la modernidad y con ella el cambio de los ingresos económicos, los campos se fueron quedando vacíos y las ciudades llenándose de habitantes, como es natural, las grandes, las principales, recibieron y siguen recibiendo el mayor porcentaje.

Para tener una idea de cómo está la densidad poblacional en RD basta este dato: el promedio es de 199 personas por kilómetro cuadrado, pero el Distrito Nacional, o sea la capital de la República, tiene 10,695.8 en esa misma superficie.

La razón natural es que todo el mundo quiere vivir en la capital del país porque “ahí es donde se hacen los cheques” y este razonamiento ha provocado una sobrepoblación  y la existencia de barrios que no tienen las más mínimas condiciones para vivir.

El actual Gobierno ha emprendido una acción de “de vuelta al campo” creando mejores condiciones en la zona rural y facilitando préstamos a agricultores y productores, y asociaciones, de manera que la producción sirva para dar condiciones de una vida digna y “no tenga que dejar su casa”.