¡Política es interés!

Son incontables los libros, tratados, conferencias y artículos que se han escrito y dictado en todo el mundo a lo largo de la historia de la humanidad desde sus inicios sobre la política y los políticos.

Pero naturalmente en todos ellos subyace la condición de la naturaleza humana que está signada por el interés, en ocasiones honesto buscando el bienestar común y en otras buscando el bienestar personal lo que lo convierte en un simulador.

Es tanto lo que se ve a diario sobre estas actuaciones de políticos que el común de las personas va demostrando una apatía por los partidos y procesos electorales, sin darse cuenta que el dejarlos actuar solos es peor.

No asombra a nadie el ver a aquellos que en un momento dado eran fervientes amigos y defensores de una misma causa estando en un mismo partido o gobierno, alejarse y decirse cosas que ni remotamente se podían imaginar, sólo porque a uno de ellos se le abrió el apetito del poder.

En nuestros partidos es tanta la ambición que nadie puede contar con que habrá un respaldo unitario porque todos se consideran con el talento necesario para ocupar las posiciones importantes y de poder, ninguno es honesto consigo mismo y no se descalifica.

El ser humano es así, la humildad es la más bella de las virtudes pero la más difícil de encontrar, Jesucristo lo dijo muchas veces “Sed humildes”, pero el hombre siempre ha sido diferente y por eso vemos con gran claridad que realmente ¡la política es interés!