Termoeléctrica Punta Catalina
Señoras y señores, No puedo hablarles de nuestro sector eléctrico sin referirme al proyecto más importante que se ha puesto en marcha en nuestro país para dar respuesta, de una vez por todas, al problema del suministro energético en la República Dominicana. Me refiero, por supuesto a Punta Catalina. Cuando decidimos poner en marcha esta obra nos movía un solo objetivo: llevar electricidad a todos los rincones del país, 24 horas al día, siete días a la semana, a costos razonables y de manera sostenible.
Recordemos, por tanto, que esta obra, en la que actualmente trabajan en su construcción 5,200 personas, aumentará entre un 35% y un 40% la oferta de energía en el país. Dicho de otra forma, estaremos por primera vez produciendo tanta energía como necesitamos, garantizando un suministro estable de energía por más de 25 años. Se trata, además, de dos plantas que cumplen con los más altos estándares de seguridad y regulaciones medioambientales internacionales. Entre ellos, los que exigen instituciones de referencia internacional, como la Corporación Financiera Internacional y el Banco Mundial. Todo esto hace que, con la puesta en marcha de Punta Catalina, el país pueda recibir Bonos Verdes, o Bonos de Carbono, porque, de hecho, reducirá nuestras emisiones contaminantes al sustituir otras fuentes de generación más contaminantes.
Por si fuera poco, su puesta en marcha supondrá un ahorro para el Estado dominicano de US$441 millones al año, puesto que los costos de generación de electricidad con la entrada de las dos plantas bajarán notablemente. Así, reduciremos drásticamente la carga fiscal que representa el sector eléctrico. Una carga que ha puesto una camisa de fuerza para el crecimiento del país, y que es responsable de buena parte de nuestra deuda externa. Para que se hagan una idea, entre el año 2004 y el año 2016 el Estado gastó en transferencias al sector eléctrico 11,406 millones de dólares. De dólares, señoras y señores, que llevados a pesos dominicanos a un tipo de cambio de 47 pesos por dólar equivale a más de 536 mil millones de pesos dominicanos.
Sin embargo, permítanme ser bien claro en esto. En la actual situación, como en 31 todos los casos en los que no hay verdadera competencia, siempre hay unos pocos que se benefician. Y algunos de ellos son ahora los que se apresuran a decir que se pare Punta Catalina. Tomen nota: Cuanto la central de Punta Catalina entre en operación a plena capacidad generará 5.5 millones de Mega Vatios/ hora, el equivalente a un poco más de la tercera parte de la demanda anual proyectada para el año 2018 en el país. Y ahora lo más importante: Punta Catalina generará esa energía a un costo de 7,5 centavos de dólar el KW/h. Y ¿qué implica eso? Muy sencillo, para aquellos que han facturado durante años al pueblo dominicano una de las energías más caras de América Latina, supondrá pérdidas millonarias, o mejor dicho, dejarán de ganar millones de dólares. Estamos hablando de un mercado de más de 600 millones de dólares al año. Ese, pueblo dominicano que me escucha, ese es el problema que para algunos tiene Punta Catalina. Por eso, cuando escuchamos “paren Punta Catalina” debemos ser prudentes y saber qué significan esas palabras. En mi calidad de Presidente de la República, mi obligación es actuar con responsabilidad y de acuerdo a los intereses legítimos del pueblo dominicano.
Señoras y señores, Tienen mi promesa solemne de que en este caso, como en todos los demás, decidiré de acuerdo a los intereses de nuestra Patria y de nadie más. No voy a escatimar ningún esfuerzo para que se conozca la verdad en todos sus puntos sobre esa licitación y esa obra, ni sobre ninguna otra. Sin embargo, si las conclusiones muestran que todo se realizó de acuerdo a los más altos estándares, tal como me ha sido dicho. Si se demuestra más allá de toda duda que su precio es, efectivamente, más bajo que el promedio y que todas las firmas internacionales actuaron, como se espera de ellas, con responsabilidad. Si eso es así, no voy a permitir que se detenga el progreso de este país para seguir alimentando los intereses de unos pocos a los que les convienen el caos y el atraso.
Si es así, y se prueba, Punta Catalina se finalizará, por el bien de nuestro país, en 32 el tiempo y la forma en que se estipuló. Por eso, solicité la conformación de una comisión independiente que investigue todos los procesos llevados a cabo en Punta Catalina y rinda un informe a los ciudadanos. Esa comisión tiene pleno acceso a toda la información disponible y a la asesoría especializada que precise, para llevar a cabo sus investigaciones, sin limitaciones. Porque estoy decidido a que el pueblo dominicano conozca toda la verdad, al detalle y más allá de toda duda. Porque este gobierno no tiene nada que ocultar. Confío en que avancen con diligencia en sus trabajos y, muy pronto, puedan dar a conocer los resultados que la población espera y merece. De la misma forma, por supuesto, apoyamos la labor de la Procuraduría General de la República, que tiene plena potestad para investigar y actuar, hasta las últimas consecuencias.
Clamor de justicia, transparencia y participación
Familia dominicana, Les decía al principio que soy consciente de que hay en nuestra sociedad un clamor que exige justicia, transparencia y participación en todas las esferas de la sociedad, pero muy especialmente en las instituciones públicas. Pueden creerme cuando les digo que yo escucho ese clamor. Y no solo lo escucho, sino que me siento ser parte de esas voces. Las masas silentes, conformistas y aletargadas, son el producto de gobiernos mediocres o autoritarios. En cambio, esa ciudadanía crítica y participativa, que me recuerda a mis años de lucha estudiantil, es la prueba más definitiva de que vamos por el camino correcto. Porque significa que nuestra sociedad está avanzando y tiene ahora un nivel mayor de conciencia social y de los compromisos y deberes que debemos asumir los líderes políticos.
Como demócrata convencido, siempre he preferido un pueblo, despierto, crítico y luchador. Un pueblo con nuevas expectativas, con deseos de mejorar y con capacidad de lucha. 33 Un pueblo al que hay que convencer con hechos y cuya confianza se gana con esfuerzo. A lo largo de estos años en la Presidencia, he puesto toda mi energía y dedicación en lograr y mantener esa confianza. He puesto todo mi corazón en que esa alianza entre todos ustedes, pueblo dominicano, y este su humilde Presidente, no se rompa. Lo he hecho escuchando diariamente las demandas de cada sector y buscando siempre la mejor manera de darles respuesta, con todas las herramientas a mi disposición. Y ha sido ese diálogo permanente, ya fuera con palabras o con acciones, lo que nos ha permitido lograr muchas cosas que algunos creían imposibles.
Sí, amigos y amigas, Hemos avanzado mucho juntos. En todos los ámbitos, pero sobre todo en la forma en que se hacen las cosas. Me atrevo a decir que en los últimos años nuestro país ha avanzado más en reformas institucionales, transparencia y cierre de espacios a las malas prácticas que en las últimas décadas. Tanto, que no faltan los sectores que ahora nos adversan, pero no porque quieran transparencia, sino porque quieren que las cosas se sigan haciendo como antes, como convenía a sus privilegios.
Medidas como los sorteos de obras, o la implantación de la cuenta única del Tesoro, la eliminación de duplicidades en las nóminas del Estado, la eliminación de las tarjetas de crédito y gastos suntuosos o la limitación en los viajes y otras prerrogativas de los funcionarios públicos son solo algunos ejemplos de como está cambiando la forma de hacer las cosas en nuestro país. Pero hay muchas más. Ahora, más de 62,000 empresarios hacen negocios con el Estado dominicano, cuando en 2012 apenas pasaban de los 19,000, es decir, 43,000 adicionales en estos cuatro años. Ahora, miles de ingenieros han participado en la puesta en marcha de la revolución educativa, construyendo miles de aulas. Desde inicios del período pasado decidimos transformar el sistema de compras públicas a fines de hacerlo más transparente y más objetivo, además de convertirlo en un mecanismo para el desarrollo de las PYMEs.
Como parte de ese esfuerzo iniciamos el uso del Portal Transaccional, que pone 34 toda la información de los procesos de planificación, presentación de propuestas, adjudicación, compra y pago a proveedores a la vista de todo el mundo y en tiempo real, forzando así a toda entidad pública a manejar los recursos de forma abierta y transparente a toda la población. Así, también, emitimos el Decreto 15-17, que obliga a toda entidad del Poder Ejecutivo a revisar y certificar la disponibilidad de fondos antes de poder realizar cualquier proceso de compra, a fin de que cuando vaya a convocar a los proveedores, se tenga certeza de que podrá realizar el pago en la fecha acordada. Ahora, los pequeños empresarios no tendrán miedo de darle servicio al Estado, porque podrán saber en tiempo real a través de la web, el momento en que se efectuará su pago. De la misma forma los ciudadanos tienen a su alcance información pormenorizada sobre el presupuesto de la nación y, por ese motivo, hemos sido tomados como ejemplo de transparencia presupuestal por la Oficina de Presupuesto Abierto del Internacional Budget Partnership. Son muchas las cosas que han cambiado, y siguen cambiando, aunque algunos prefieran no verlas y mirar para el otro lado. Ahora contamos con una legislación minera transparente y a la altura de los estándares internacionales, que nos permitirá garantizar la preservación de nuestros ecosistemas y la explotación justa de nuestras riquezas naturales, para beneficio del pueblo dominicano. Además, estamos en proceso de fortalecer, a nivel técnico e informático, la Unidad de Análisis Financiero, organismo encargado de realizar las labores de inteligencia para la detección del lavado.
Estas y otras muchas acciones están reforzando nuestro marco institucional, con mecanismos, leyes y acciones que cierran diariamente las puertas a la discrecionalidad y al delito. Son muchas las ventanas que hemos abierto a la mirada pública y muchos los rincones de la administración que hemos desempolvado para siempre. Insisto, quizá para algunos estos cambios de fondo y estas leyes ahora no parecen importantes ni suficientes, pero les aseguro que son el único y verdadero camino para garantizar que ningún vaivén político se lleve de un plumazo todo lo que hemos construido con tanto esfuerzo. Son la única forma en que evitaremos tener que actuar a posteriori, con la justicia, para enmendar lo mal hecho, en vez de cerrar las puertas antes e impedir que ocurra.
Se han reducido los actos de corrupción
35 Y así como es de justos reconocer que se han producido actos de corrupción en la administración pública, también es de justicia reconocer los esfuerzos trascendentales que se han hecho para minimizar las discrecionalidades, para organizar los procesos de compra y adquisición de bienes y para transparentar el patrimonio de los funcionarios del Gobierno, de manera que no solo el Estado, sino toda la sociedad pueda ser veedora de los mismos. Algunos dirán: sí, son acciones puntuales y contundentes, pero no son suficientes. Y estoy de acuerdo con ellos. No son suficientes porque esta es una lucha diaria y constante, sin descanso. Y así la estamos peleando diariamente. Dominicanos y dominicanas, Pueden estar seguros cuando les digo que sus necesidades son las mías, sus anhelos son los míos y sus frustraciones, muchas veces, también son las mías. Porque incluso desde la Presidencia, créanme, no es posible cambiar todo lo que no nos gusta de la noche al día.
Quiero ser muy claro con ustedes hoy, para que no quede espacio para las interpretaciones. Cuando digo que sus prioridades son también las mías me estoy refiriendo también a la transparencia y a la lucha contra la corrupción y la impunidad. Estoy con ustedes en esto, estoy del mismo lado de ustedes. Pero en este caso, como en todos, debo conducirme con responsabilidad y, por eso, no voy a tratar de convencerlos con retórica, sino con hechos.
Caso sobornos Odebrecht
Si les parece, comencemos por las últimas semanas, que han sido una buena muestra de las acciones de gobierno. En primer lugar, recordemos que, no bien se conoció la información vertida por Estados Unidos sobre la confesión realizada por la Empresa Odebrecht, el ministerio público se puso a trabajar sin descanso y contó con toda la colaboración de las entidades gubernamentales para avanzar en su investigación.
Desde el primer día, la Procuraduría General de la República, procedió a gestionar ante los gobiernos de Brasil y Estados Unidos toda la información que pudiese contribuir a determinar quienes se beneficiaron del esquema ilícito. En estas semanas pasadas, decenas de ex−funcionarios del gobierno central y descentralizado, ex-legisladores y relacionados han sido interrogados por la 36 Procuraduría. De la misma forma, funcionarios del actual gobierno han entregado a la procuraduría todas las informaciones sobre los contratos y procesos de licitación en proyectos en ejecución durante la presente administración en los que ha participado la empresa brasileña.
En este sentido, quiero señalar que la Procuraduría está siendo especialmente proactiva, con el resultado de que en República Dominicana seremos los primeros en conocer las informaciones del Ministerio Público de Brasil, un mes antes que el resto de países. Conoceremos así, en el mes de mayo, la totalidad de la información confesada o descubierta en el caso Odebrecht. Paralelamente, está en proceso de homologación el acuerdo mediante el cual la empresa se comprometió a pagar una multa de 184 millones de dólares al Estado Dominicano. Además, dicho acuerdo la compromete a colaborar con las investigaciones y a asumir el mismo código de comportamiento ético, gobierno corporativo, integridad y transparencia pactado en el Acuerdo de Lenidad firmado con Brasil, Estados Unidos y Suiza, países donde también se le permitirá operar de manera condicionada.
Quiero enfatizar, sin embargo, que ese acuerdo no detiene en absoluto el proceso de investigación ni la acción de la justicia, que deberá llevarse, con la mayor premura y eficiencia, hasta sus últimas consecuencias. Quiero dar garantías a todo el pueblo dominicano que todo aquel que haya incurrido en este esquema de actos ilícitos será sometido a la justicia. Sé que a muchos les gustaría que la Procuraduría apresure el paso y envíe ya los sometimientos. Sin embargo, la experiencia en el país con el apresuramiento en la preparación de expedientes judiciales no es buena. Un sometimiento apresurado y mal fundamentado, aunque sería muy bien acogido por la sociedad y contribuiría a elevar la popularidad del gobierno, podría también terminar siendo el mejor aliado de la impunidad. Y aquí no vamos a dejar espacio a la impunidad.
No existen vacas sagradas
Señoras y señores, Quiero, por favor, que se escuche bien: No existen vacas sagradas en este gobierno, ni existirán vacas sagradas fuera de él mientras yo sea el Presidente de la República. Asumí un compromiso ante Dios, ante mi familia, ante mi país, ante el pueblo, ante este congreso, ante mi partido y ante la memoria de nuestros Padres Fundadores y no lo voy a traicionar. Por tanto, en el caso de Odebrecht y cualquier otro caso, el Ministerio Público, el Procurador General de la República y la justicia tienen plena potestad, capacidad e independencia para investigar y actuar sin ningún tipo de limitaciones.
Confiamos en que lleguen hasta las últimas consecuencias, caiga quien caiga. Las únicas limitaciones en este sentido serán aquellas que establece nuestra Constitución y nuestro marco jurídico, que debemos preservar para seguir siendo un Estado democrático y de Derecho.
Leyes de extinsión de dominio y de lavado de activos
Honorables Miembros del Congreso, En este momento me gustaría si me lo permiten, referirme a dos importantes leyes que hemos sometido y que confiamos serán aprobadas muy pronto por todos ustedes, para dar respuesta a la demanda de justicia de la sociedad. Me refiero, en primer lugar, a la ley de Extinción de Dominio, que permite al Estado decomisar y recuperar de manera ágil los bienes adquiridos por actos de corrupción y otros ilícitos. En resumen, queremos esa ley para despojar para siempre de la riqueza mal habida a todos aquellos que cometieron actos ilícitos.
Dicho con claridad: queremos esa ley para devolverle ese dinero al pueblo dominicano que paga sus impuestos. En segundo lugar, hemos introducido una importante modificación a la ley de Lavado de Activos, para aumentar las sanciones, incrementar la supervisión y ampliar las actividades que se consideren delitos procedentes de esas actividades ilícitas. Porque si vamos a ponerle coto a las acciones, lo primero que debemos hacer es contar con una legislación que cierre las puertas al dinero sucio y establezca penas ejemplares para aquellos que se están lucrando sin rendir cuentas.
La corrupción es un mal endémico
Dominicanos y dominicanas, Es hora de llamar a las cosas por su nombre. La corrupción es un mal endémico de la sociedad, de la nuestra y de todas, en mayor o menor medida. 38 Pero no se origina en la naturaleza del Estado, sino en la ausencia de principios y valores del individuo. Es un mal que nace, crece y se reproduce en la persona. Estamos ante una epidemia regional y generacional, alimentada por el afán de lucro, el facilismo, la inmediatez, la ambición personal, el egoísmo, pero sobre todo, repito, por la falta de principios. Y se manifiesta no solo en las instituciones públicas, sino también en las organizaciones privadas; incluso en aquellas instituciones cuyos lideres están comprometidos a mantener un comportamiento digno, impecable que sea modelo del decoro.
Pero lo cierto es que el problema aquí no es solo la corrupción, el problema es la impunidad. Porque la ineficacia de los sistemas de consecuencias impulsa y favorece esos comportamientos. Este presidente, les repito, quiere, puede y va a hacer todo lo que esté en sus manos para defender los intereses del pueblo dominicano, para que en todas las instituciones se imponga el imperio de la ley y la transparencia y, por supuesto para combatir, sin dilación, los abusos, los privilegios y la impunidad.
Pondré a disposición de la justicia todos los expedientes que lleguen a nuestras manos y abriendo las puertas del Gobierno al escrutinio público. Seguiré reforzando el marco legal e impulsando reformas en todos los niveles del Estado para garantizar los debidos procesos. Y también seguiré alentando a la ciudadanía a participar, denunciar y mostrar sus puntos de vista. Y seguiré del lado de la gente, como lo estuvimos al negociar con Barrick Gold o al recuperar los terrenos de Bahía de las Águilas. En ambos casos me comprometí con ustedes, en este mismo lugar, a defender a los intereses de nuestra Patria y he cumplido con mi palabra. De la misma forma, demostraré, con hechos, que este gobierno no tiene compromisos con nadie que no sean sus ciudadanos y el respeto a la ley.
Una realidad que no existe
Familia Dominicana, Hay algunos que quieren dibujar una realidad que no existe, tratando de presentar un presidente y un gobierno subidos en un pedestal, alejados de la gente. Hay algunos que, ya sea por tener razón o por pescar en río revuelto, quisieran meter a todos los políticos en el mismo saco, probar sus pronósticos más pesimistas de que “nunca cambia nada” y ver caer todo lo que el pueblo dominicano y este gobierno hemos construido juntos. Sí, amigos y amigas. Hay algunos que prefieren ver a este pueblo de rodillas, desesperanzado y vencido, para prometerle después una salvación fácil que no existe y que, en realidad, se llama caos.
Pues bien, a todos ellos, hoy les digo: se van a sorprender. A los que pensaron que el tiempo en que este gobierno iba a “hacer lo que nunca se ha hecho” ya pasó, les digo. Se van a volver a sorprender. Y se van a sorprender mucho. Porque no vamos a quedarnos de brazos cruzados, no vamos a cerrar las puertas a las críticas, no vamos a levantar muros para alejarnos de la gente. Todo lo contrario. Óiganme bien. El primer abanderado de la lucha contra la impunidad soy yo. Lo afirmo con mi palabra y lo voy a seguir confirmando con mis acciones. Vamos a pelear juntos todas las batallas que sean necesarias para seguir haciendo grande nuestra patria!
Y lo vamos a hacer, sencillamente, porque este gobierno siempre ha sido de la gente, con la gente y para la gente; y así va a seguir. De la mano con los que luchan, creen y sufren por el futuro de este país. De la mano con los que llevan la Patria en sus corazones.
Señoras y señores, Se abre ante nosotros una gran oportunidad. Una nueva etapa de crecimiento democrático, que no estará exenta de retos, pero que es ineludible recorrer. Estoy decidido a enfrentar todos los retos que sean necesarios para acabar con las viejas prácticas, para cerrar las puertas a los que se aprovechan, para terminar con los privilegios, para abrir de par en par las puertas de las instituciones y dejar entrar la luz a todos los rincones del Estado.
40 Estoy dispuesto a asumir los riesgos que sean necesarios, las críticas e incluso las ofensas. No le tengo miedo a los enemigos, grandes o pequeños, que me encuentre en ese camino. Es por eso que les decía al principio que esta es una ocasión propicia para reflexionar sobre nuestro papel en la Historia. Cada uno de ustedes deberá elegir el suyo. Por mi parte, mi papel está claro, está junto a ustedes pueblo dominicano, como estuvo siempre. Está en la victoria de cada familia que logra llevar a sus hijos a la escuela, en cada anciano que tiene un retiro digno y en cada niño que crece sano y protegido.
Está en los productores que miran con satisfacción reverdecer nuestros campos, y en la alegría de nuestros pequeños emprendedores, cuando logran por primera vez un préstamo. Está en cada madre que sonríe llevando a su hijo a una estancia infantil, en cada joven que inicia su carrera o logra su primer empleo. No les quepa duda. Mi papel es y seguirá siendo, el de un servidor público cuya mayor satisfacción, será poder entregar esta banda presidencial y volver a caminar por las calles de mi país, junto a todos ustedes. Y ese día, mi mayor tesoro será poder mirarlos a los ojos, con la tranquilidad y la serenidad que da un corazón tranquilo. Ese día, mi mayor felicidad será la paz de saber que he dado lo mejor que tenía por mi país. Pero hasta ese momento, es mucho lo que nos queda por hacer; y lo vamos hacer!! No les quepa duda. Sin excusas, sin dilación y con la máxima determinación!
Sabemos que todavía hay muchas familias que exigen y necesitan más seguridad en sus calles, mejores viviendas y transporte de calidad, y se lo vamos a dar! Sabemos que aún hay muchos jóvenes y especialmente muchas mujeres jóvenes que esperan su oportunidad, y se la vamos a dar! Sabemos que aún hay comunidades enteras pasando trabajos y que necesitan de nuestra ayuda, y se la vamos a dar!
Sabemos que nuestra sociedad tiene sed de justicia y hambre de dignidad, y la vamos a saciar! Sabemos que este país necesita un liderazgo fuerte y capaz de seguir guiándolo por el rumbo de la estabilidad y el crecimiento, y vamos a mantener ese rumbo! Unidos, tenemos la voluntad, la capacidad y el compromiso para seguir cumpliendo nuestros sueños. No les quepa duda.
Tenemos muchas razones para el optimismo, porque nuestro país ha vivido una transformación formidable. Una transformación que se refleja en las cifras macroeconómicas que envidian todos los países del continente, pero también en las nuevas generaciones de jóvenes que pueblan las escuelas y que son nuestra gran esperanza para el futuro. Se muestra en las grandes infraestructuras que están conectando todo el país, y también en la alegría de miles de familias que han comenzado una vida nueva, como los habitantes de la Barquita. Se muestra en las grandes empresas exportadoras, pero también en el sueño cumplido de muchos pequeños emprendedores que ahora ven florecer sus negocios. Juntos, hemos dado pasos de gigante en el camino del progreso, armados de nuestra fe en Dios Todopoderoso, del esfuerzo de miles de hombres y mujeres y de la esperanza de una Patria Nueva. Juntos, estamos conquistando una nueva Independencia, la que surge cuando nuestra gente se libera de las cadenas del hambre, el analfabetismo y la precariedad.
Y nunca lo olviden. Todo lo que hemos alcanzado es el resultado de la unión, como lo fueron las grandes gestas de nuestra Historia. Es el fruto de nuestro trabajo común, de la voluntad de un pueblo que confía en su destino. No vamos a detenernos ahora. No vamos a perder el rumbo y perder nuestro espacio en la Historia. Sigamos sumando nuestro esfuerzo, energía y entusiasmo para que el progreso no se detenga en la República Dominicana. Sigamos asombrando al mundo!
Dominicanos y dominicanas. Yo tengo confianza en nuestro futuro, porque conozco la capacidad de este pueblo para vencer la adversidad. Conozco la voluntad férrea, el trabajo incansable y la creatividad interminable que es capaz de desatar nuestra gente. Sé que durante mucho tiempo los dominicanos hemos estado esperando la oportunidad de demostrar todo lo que somos capaces de lograr. Y sé que ese es el momento que estamos viviendo y construyendo juntos. Es el momento de afianzar todo lo logrado!
Es el momento de renovar la esperanza y la confianza! ¡Mientras miremos al ejemplo de nuestros próceres, encontraremos inspiración para mantener viva la llama de la patria! ¡Mientras tengamos confianza en que nuestra causa es justa y es la correcta encontraremos la fuerza para hacer frente a todas las dificultades que se presente! ¡Seguiremos trabajando y seguiremos avanzando para honrar el ejemplo de nuestros padres fundadores, de nuestros maestros y de todos los que nos enseñaron a amar esta tierra y esta identidad dominicana!
¡Seguiremos luchando para dejar a nuestros hijos e hijas el futuro que se merecen!
¡Que viva la República Dominicana!
¡Que vivan nuestros padres fundadores!
¡Que Dios les bendiga a todos! Muchas gracias.

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