En la ciudad de Santiago de los Caballeros en el año 1910, fue creada esta agrupación musical por Don Rafael Castro, pero luego fue organizada bajo la dirección del maestro y compositor, Juan Francisco García (Pancho). Ya retirado éste para el 1918, el músico tocador del bombardino Luis María Cristler la bautizó con el nombre de “Lira del Yaque”.
El gran violinista Luis Alberti cuenta que fue en 1942 que su conjunto musical lo mudó a la provincia de San Cristóbal, formando desde entonces la “Orquesta Generalísimo Trujillo” hasta 1959, y luego adquirió el nombre de “Santa Cecilia”, dirigida a partir de ese momento por Gregorio Rivas, debido a problemas de salud que Alberti enfrentaba.
Los músicos que conformaban la orquesta en 1959 siendo Alberti el arreglista, junto a Bienvenido Bustamante, Medardo Guzmán y Gregorio Rivas (Goyo), eran: Arcadio Franco (Pipí), Marcelino Plácido y Rafael Colón, quienes cantaban y tocaban la güira, Federico Colón (Tapacán), trabajaba con drums y tambora, en el trombón Pedro Tejeda, las trompetas Gregorio Rivas (Goyo), Francisco Tapia y Nelson de la Cruz, los clarinetes y saxofones, Esteban Vázquez, Rafael Vázquez (Chachi), Rafael Franco (Rafelito) y Carlos Jerez.
Todas las noches la agrupación musical se trasladaba desde San Cristóbal a tocar bailes, en el hotel Jaragua, cuando la guerra europea apenas comenzaba y la escasez de gasolina y piezas de vehículo se presentaba, dificultando esto sus viajes por todo el país, arriesgando en ocasiones sus vidas.
El merengue de aquel entonces era el ritmo bailable más popular, considerándolo, el propio Alberti, como una mezcla de lo español y tonadas campesinas de tierra adentro, con sus rasgos melódicos. Era la expresión más definida de un género musical.
Rafael Leónidas Trujillo, en el 1930, idealizó una campaña o promoción política a base del merengue. Esto llegaba a todos los pueblos dominicanos a través de un cuarteto típico, cantando sus glorias y promesas.
Trujillo asistía a los diferentes bailes de la sociedad, y pedía el merengue que era su pieza musical preferida. Los medios para promocionar el desarrollo de la música caribeña, eran limitados, ni siquiera la radio existía. Luego de su apertura, ésta facilitó la grabación de discos fonográficos.
Compadre Pedro Juan abre las puertas de aliento por su acogida local e internacional es uno de los merengues que marcó toda una época en la historia de la Orquesta Generalísimo Trujillo, representa una de las composiciones autóctonas y populares de todos los tiempos, dejando recuerdos de alegría y devoción.
La orquesta “Santa Cecilia”, como se le llama actualmente, permanece aún, tratando de realzar las tradiciones y costumbres del pueblo dominicano.

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