¡Ojalá y hubieran sido más!

Hace un tiempo que el Estado dominicano ha implementado…la política de premiar con viviendas y dinero en efectivo a los atletas que, en torneos deportivos no profesionales, de importancia mundial, logren medallas de cualquier metal: oro, plata o bronce.
Es lo menos que puede hacer un país que por lo regular, sus atletas son de condición humilde y extremadamente pobres, los hemos vistos llorar de alegría al subir al podio a recibir la medalla con la bandera nacional en las manos y poniendo a sonar el himno nacional.
En los pasados Juegos Olímpicos Río 2016, sólo uno, Luisito Pie, logró medalla, una de bronce en tae kwon do, y tan pronto llegó a nuestro país, siendo recibido con toda la alegría posible, le fue notificado en el acto que recibiría su casa y además dinero en efectivo.
Es realmente importante la solución que reciben en cuanto a un lugar seguro, cómodo y propio para vivir ya que les quita una preocupación y les impulsa a dedicar mejores tiempos a la práctica deportiva, además de que sirve de motivación a los otros.
Lo lamentable en esta oportunidad es que sólo haya sido uno, ¡Ojalá y hubieran sido más!