¡Nosotros, no, ellos, sí!

Hace ya varios años que estamos luchando con lo mismo el afán de países del llamado Primer Mundo y de oenegés que los representan que pretenden que las dos naciones que ocupan la isla La Hispaniola se conviertan en una sola nación.
Los problemas que se han suscitado a través del tiempo entre estos dos pueblos: Haití y República Dominicana vienen produciéndose desde la independencia que produjo la parte española del dominio haitiano durante veintidós años y que dio como resultado la creación de la nación dominicana.
Desde 1844 hasta el día de hoy los haitianos fueron perdiendo su economía y deforestando su país a tal punto que se han convertido en uno de los más pobres del mundo, los dominicanos no somos una nación poderosa económicamente hablando, pero estamos en buena posición.
El concierto de los países desarrollados tiene gran preocupación por el pueblo haitiano, pero lo que aspiran es a que ese problema sea resuelto por nosotros y cuando actuamos de acuerdo con nuestra Constitución y nuestras leyes en materia de migración, nos caen encima para que no lo hagamos.
Defienden sus fronteras militarizándolas y no permiten el ingreso de nadie y los que logran entrar tan pronto son descubiertos los deportan, queremos actuar así, pero no les gusta y pretenden sancionarnos, de manera que ¡Nosotros, no, pero, ellos, sí!