¡Llegó el verano!

El verano en el Hemisferio Norte (y el invierno en el Sur) ha comenzado, en el día del solsticio de verano tiene lugar la noche boreal más corta, por extraño que parezca, el día más largo del año no es el día en el que el Sol sale más temprano ni tampoco es el día en el que el Sol se pone más tarde. Ello es debido a que la órbita de la Tierra es una elipse y el eje de esta elipse no tiene nada que ver con la inclinación del eje terrestre que define las estaciones.
En el solsticio de verano, el Polo Norte de la Tierra se encuentra más cercano al Sol que el Polo Sur. Visto desde la Tierra, el Sol se encuentra a mediodía en el «Trópico de Cáncer», su posición más septentrional posible. Los días anteriores y posteriores al día 21 la altura máxima del Sol a mediodía no cambia mucho en el cielo. De ahí proviene palabra solsticio que significa ‘Sol quieto’.
Las tres lunas llenas de este verano tendrán lugar con nuestro satélite cerca del apogeo, esto es, la posición más lejana posible a la Tierra. Los plenilunios serán el 28 de junio, el 27 de julio y el 26 de agosto.
Este año es excelente para observar las Perseidas, la lluvia de meteoros más importante del verano. Ello se debe a que la máxima actividad de la lluvia, el 12 de agosto, tendrá lugar un día después del novilunio, con el cielo muy oscuro.
Este verano tendrá tres eclipses. El 13 de julio habrá un eclipse parcial de Sol, visible desde el sur de Australia y desde la costa antártica. El 27 de julio un eclipse total de Luna será visible desde Europa, Sudamérica, África, Asia y Australia. Finalmente, el 11 de agosto habrá otro eclipse parcial de Sol que será visible desde el norte de Europa y noreste de Asia.
El verano durará 93 días y 16 horas. Terminará el 23 de septiembre de 2018 con la llegada del otoño. De hecho, el verano es siempre la estación más larga de las cuatro.