¡Llegó el invierno!

El invierno se caracteriza por días más cortos, noches más largas y temperaturas más bajas a medida que nos alejamos del Ecuador. La palabra invierno proviene del español antiguo ivierno, y este del latín vulgar hibernum, del latín tempus hibernum, estación invernal.
Desde un punto de vista astronómico, comienza con el solsticio de invierno, el día 21 de diciembre en el hemisferio norte y el 21 de junio en el hemisferio sur, y termina con el equinoccio de primavera, alrededor del 21 de marzo en el hemisferio norte y el 21 de septiembre en el hemisferio sur, variando las fechas levemente según el año.
El hecho que la órbita de la Tierra sea elíptica, se traduce en una duración menor del invierno en el hemisferio norte y mayor respecto a éste en el sur, el invierno dura aproximadamente cuatro días más en el hemisferio austral que en el boreal.
Desde una óptica meteorológica, en cambio, se suelen considerar invernales los meses enteros de diciembre, enero y febrero en el hemisferio norte y junio, julio y agosto en el hemisferio sur.
El invierno es la estación más fría del año, y sus características son inevitablemente definidas en contraste con las otras estaciones del año; ya que durante los días invernales las temperaturas son más bajas y hay menos horas de luz solar.
En algunas regiones del planeta, según su latitud, altitud y determinadas condiciones meteorológicas, se puede observar la caída de nieve. En los países ecuatoriales donde solo hay dos estaciones a lo largo del año, se le conoce como la “temporada de lluvias”