La Zona Colonial de Santo Domingo que tiene en su perímetro, la Primera Catedral del Nuevo Mundo, el Alcázar de Don Diego Colón, la calle Las Damas, la Fortaleza Ozama, las ruinas del primer hospital del Nuevo Mundo, innumerables iglesias y conventos, murallas y casas de la época, será reformada para dar más comodidad y facilidad al turista.
De todos es sabido que las calles de cada ciudad colonial en cualquier parte del mundo tienen una estrechez, que en el tiempo que fueron construidas no era problema, por la poca población y además por los medios de locomoción existentes.
Pero después de tantos años transcurridos, el ancho de esas calles hacen prácticamente imposible el transporte, el parqueo, el cómodo andar del peatón y un uso correcto del espacio público.
El Gobierno del país conjuntamente con el gobierno de la ciudad dio inicio a un ambicioso proyecto que transformará las calles, ampliará las aceras unificándolas con el nivel del pavimento y mejorará las condiciones del espacio público.
La inversión es cuantiosa, RD$367 millones de pesos, pero la retribución será rápida, ya que se han realizado construcciones y mejoramiento de autopistas para que unan las principales zonas turísticas del país con la capital de la República en corto tiempo y así, ese turismo visite la Zona Colonial.
Esas reformas agudizarán en estos días las condiciones del tránsito, pero será por poco tiempo, y como decía un slogan publicitario “hoy son tapones, mañana soluciones”.

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