¡Juan Pablo Duarte!

Juan Pablo Duarte y Díez, padre de la Patria dominicana, nació un 26 de enero de 1813 en el corazón de la ciudad colonial de Santo Domingo, fue el cuarto hijo de Juan José Duarte Rodríguez, un comerciante español, y Manuela Díez Jiménez.

A los quince años es enviado a estudiar a Inglaterra, porque la Universidad de Santo Domingo había sido cerrada a causa de la ocupación haitiana, y posteriormente se traslada a Francia y España, países en los que se empaparía de los cambios que se estaban produciendo en Europa tras la revolución francesa.

Trayendo consigo las ideas del nacionalismo y el liberalismo, Duarte regresó al país en 1831. Aunque llegó con sus ideas de luchar por la independencia, no fue hasta el 16 de julio de 1838 que creó La Trinitaria, una sociedad secreta desde la que lucharía por la creación de la República Dominicana.

Junto a Juan Pablo Duarte estuvieron Juan Isidro Pérez, Pedro Alejandro Pina, Félix María Ruiz, José María Serra de Castro, Felipe Alfau, Juan Nepomuceno Ravelo, Benito González y Jacinto de la Concha.

Posteriormente se unieron Francisco del Rosario Sánchez y Matías Ramón Mella, quienes serían indispensables para proclamar la independencia el 27 de febrero de 1844. Cuando se proclamó la independencia, Duarte no estaba en la isla: era perseguido por el Gobierno haitiano tras participar en la revolución que derrocó al presidente Jean-Pierre Boyer, por lo que el 2 de agosto de 1843 tuvo que exiliarse en Caracas, Venezuela.

Después de la proclamación de la independencia, Duarte regresó al país el 15 de marzo de 1844. Fue recibido por el Gobierno provisional como un héroe. Aunque comenzó a trabajar en la elaboración de la Constitución, el proyecto quedó inconcluso porque Duarte se integró al Ejército para enfrentar a las tropas haitianas, que buscaban ocupar nuevamente el país.

El 7 de junio de ese año Duarte es enviado a América del Sur para recolectar fondos para la causa restauradora. Nunca regresó: se quedó en Venezuela, tras el éxito de la Restauración, y murió en Caracas el 15 de julio de 1876.

Frases de Juan Pablo Duarte.

-Vivir sin patria, es lo mismo que vivir sin honor. -La política no es una especulación; es una ciencia pura y la más digna, después de la filosofía, de ocupar las inteligencias nobles. -Nuestra Patria ha de ser libre e independiente de toda potencia extranjera o se hunde la isla.

-Yo soy dominicano. -Se prohíbe recompensar al delator y al traidor, por más que agrade la traición y aún cuando haya justos motivos para agradecer la delación.

-El gobierno debe mostrarse justo y enérgico, o no tendremos Patria y, por consiguiente, ni libertad ni independencia nacional.

-Dios ha de concederme bastante fortaleza para no descender a la tumba sin dejar a mi Patria libre, independiente y triunfante. -Toda ley supone una autoridad de donde emana, y la causa eficiente y radical de esta es, por derecho inherente, esencial al pueblo e imprescriptible de su soberanía.

-No es la cruz el signo del padecimiento: es el símbolo de la redención.

-Toda autoridad no constituida con arreglo a la ley es ilegítima, y por tanto, no tiene derecho alguno a gobernar ni se está en la obligación de obedecerla. -Por la Cruz, por la Patria y su gloria denodados al campo marchemos: si nos niega el laurel la victoria, del martirio la palma alcancemos.

-La nación dominicana es libre e independiente y no es ni puede ser jamás integrante de ninguna potencia, ni el patrimonio de ninguna potencia, ni el patrimonio de familia ni persona alguna propia, ni mucho menos extraña. -La nación dominicana es la reunión de todos los dominicanos. 

-Nunca me fue tan necesario como hoy el tener salud, corazón y juicio; hoy, que hombres sin juicio y sin corazón conspiran contra la salud de la Patria. -Trabajemos por y para la Patria, que es trabajar para nuestros hijos y para nosotros mismos.