El solsticio de invierno (el término solsticio proviene del latín sol [«Sol»] y sistere [«permanecer quieto»]; corresponde al instante en que la posición del Sol en el cielo se encuentra a la mayor distancia angular negativa del ecuador celeste. Dependiendo de la correspondencia con el calendario, el evento del solsticio de invierno tiene lugar entre el 21 y el 22 de diciembre todos los años, en el caso del hemisferio norte, y entre el 20 y el 21 de junio, en el caso del hemisferio sur.
El significado estacional del solsticio de invierno se manifiesta en la reversión de la tendencia al alargamiento de la duración de las noches y al acortamiento de las horas diurnas. Distintas culturas definen esto de diversas maneras, puesto que en algunas ocasiones se considera que, astronómicamente, puede señalar ya sea el comienzo o la mitad del invierno del hemisferio.
La palabra invierno tiene un significado subjetivo, puesto que no tiene un principio o mitad que esté científicamente establecido; sin embargo, en el caso del solsticio de invierno, es posible calcular con exactitud el segundo en el que ocurre. Aunque en teoría el solsticio de invierno solo dura un instante, este término también se usa normalmente para referirse a las 24 horas del día en que tiene lugar.
El significado o interpretación de este evento ha variado en las distintas culturas del mundo, pero la mayoría de ellas lo reconocen como un período de renovación y re-nacimiento, que conlleva festivales, ferias, reuniones, rituales u otras celebraciones.
En el 45 a. C., en el calendario juliano, se estableció el 30 de diciembre como el solsticio de invierno de Europa. Había una diferencia entre el año civil (365,2500 días) y el año tropical (365,2422 días), y esa diferencia provocó que el solsticio astronómico no cayera siempre el mismo día, sino que se adelantara aproximadamente tres días cada cuatro siglos. En 1582, el papa Gregorio XIII decretó el cambio al nuevo calendario gregoriano, con lo que el solsticio de invierno (en el hemisferio norte) sucedía alrededor del día 21 de diciembre. Anualmente, en el calendario gregoriano el solsticio fluctúa ligeramente, pero a largo plazo (solo alrededor de un día cada 3000 años).
Para los países celtas, como Irlanda, genéricamente la temporada de invierno comienza el 1 de noviembre, el día de Samhain. Termina el invierno y la primavera comienza en el Imbolc o la Virgen de la Candelaria, cual es 1 de febrero y 2 de febrero.
Este sistema de calendario de estaciones se basa en la duración de días exclusivamente. La mayor parte de Asia oriental las culturas definen las estaciones en términos de energía solar, con Dong Zhi en el solsticio de invierno como el medio o invierno «extremo». Este sistema se basa en la altura aparente del Sol sobre el horizonte al mediodía.
Algunos festivales de pleno invierno se han producido de acuerdo con los calendarios lunares y así tiene lugar la noche del Hōku (‘la luna llena más cercana al solsticio de invierno’ en idioma hawaiano. Y para muchos países europeos pleno invierno del calendario solar todavía es centro de las celebraciones de la noche del 24 de diciembre en los festejos del 25 de diciembre en el hemisferio norte, que fue considerado como el solsticio de ¡invierno!

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