Hay quienes se apoyan en la conocida frase “si tu mal tiene remedio porqué te preocupas y si no lo tiene porqué te preocupas” para hacerse los desentendidos de las cosas que les rodean y que de algún modo les tienen que ver.
Con estas situaciones que se han creado en el país con el asunto de los haitianos, sus denuncias mentirosas y la aceptación de las mismas por organismos internacionales que nos condenan por cosas irreales no debemos ni siquiera pensar en eso de la frase.
Porque dejar que la bola siga corriendo o hacer eso de que “ni para allá voy a mirar” es dejar todo el problema al Presidente y al Gobierno que han tratado por los canales correspondientes de que se conozca la verdad de todo.
Tenemos dos opiniones enfrentadas: los que argumentan a favor de los haitianos y defienden inclusive sus mentiras, y los que creen todo lo contrario y luchan para que el país reciba el reconocimiento internacional en base a la verdad.
No podemos cansarnos de defender nuestras correctas actuaciones y darlas a conocer en todos los ámbitos porque están en juego nuestra soberanía y nuestra autodeterminación, nosotros al igual que todos pueblos somos quienes determinamos aquellos que merecen nuestra nacionalidad.
Y por más Corte Internacional que sea no podemos permitirle órdenes como si fuéramos una colonia, mucho nos ha costado ser lo que somos y ante estos problemas nadie puede ¡hacerse el desentendido!

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