Ha pasado la primera parte de las festividades de fin de año con la celebración de la cena de nochebuena y el día de navidad, veinticuatro y veinticinco, y en nuestro país la suma de hechos lamentables se incrementó con respecto a años anteriores.
Es imposible, por mayores esfuerzos que hagan las autoridades implementando operativos de prevención, que las situaciones no se salgan de las aspiraciones por tener unas fiestas sin nada que lamentar, porque al ser humano no le gusta ser reglamentado.
Nos quedan todavía dos fechas de jarana, el treinta y uno para despedir el año y de inmediato recibir al nuevo en un jolgorio sin fin, por eso es necesario que nos aboquemos a actuar con más comedimiento que en los días que ya pasaron para evitar más luto y más hechos que lamentar, ¡Es preciso tener más control propio!

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Excelente. Un saludo afectuoso.