Epístola de San Pablo a Tito

Los candidatos a presbíteros deben ser irreprochables, casados una sola vez que sus hijos sean creyentes, no tachados de libertinaje ni de rebeldía, no arrogantes, no colérico, no bebedor, no violento, no dado a negocios sucios. Cap. 1 versículos del 6 al 8.

Si la iglesia desde sus inicios habla de hombres casados para ocupar las funciones de presbíteros y epíscopos  y el primer Papa, San Pedro, era casado, ¿qué sucedió que se hizo tradición que los sacerdotes católicos tengan que ser solteros?

La Biblia está llena de advertencias del mismo Jesús y de los apóstoles sobre la peligrosidad de dejarse abrasar por la lujuria, los pecados de la carne y de que es necesario pedir la ayuda del Espíritu Santo para vencer las tentaciones.

Si hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios, que nos hizo hombre y mujer para que poblemos la Tierra, procreando con su consentimiento matrimonial, ¿por qué dificultar la vida del sacerdote exigiéndole una abstinencia sexual?

¿No es esta situación la que ha producido y produce todos estos escándalos de violaciones a menores (niños y niñas)? ¿no hemos visto cantidad de curas que cuelgan los hábitos porque han estado conviviendo a escondidas con mujeres a las que luego hacen su esposa?

El Concilio Vaticano Segundo produjo una verdadera transformación en la Iglesia Católica, a partir de ahí se consiguió que las misas fueran celebradas en el idioma local y no en latín y frente a la feligresía y no de espaldas y otros importantes logros, pero no tocó lo del matrimonio para los sacerdotes.

Esta avalancha de denuncias de violaciones sexuales por parte de curas católicos, provocará medidas heroicas por parte del Papa Francisco y el Sínodo? Esperemos confiados en Dios, que no desampara su iglesia y la mantiene a pesar de los pecados humanos.