¡Con el ampaya(umpire) en contra!

Como éste es un país completamente deportivo, esa expresión ya es usada no solamente en partidos de pelota sino también para significar una situación en la que, como consideran los fanáticos, su equipo lleva todas las de perder.

Así parece que estamos los dominicanos con respecto a los haitianos en todas las situaciones que se presentan y que tienen su origen por el hecho de compartir una isla, dividida, según ellos creen, de manera desproporcional en cuanto al territorio.

La historia refleja diferentes guerras y procesos sangrientos entre ambos países, y quizás por cultura, idiosincrasia y otros factores en la actualidad República Dominicana supera en situación económica a Haití, aunque eso no indica que seamos un país poderoso.

La historia reciente, relacionada a la migración ha sido una de las fases más difíciles para gobierno alguno y el actual ha querido hacer lo mejor humanamente posible, pero los haitianos, sabedores que cuentan con un gran apoyo internacional, ganado en base  a su lástima profesional, son insaciables.

Se produjo la sentencia del Tribunal Constitucional 168-13, la Ley 169-14 y ahora el Reglamento de Aplicación para esa ley, pero lo único que se ha logrado es una gran división de opiniones a favor y en contra por parte de la población dominicana.

Algunos hablan de la gran presión a la que estuvo sometido el Presidente Medina por parte de organismos internacionales y creen que esto pudo haber surtido efecto en cuanto a la promulgación de la Ley y su Reglamento, no se sabe, y aunque el Presidente es un hombre de coraje y decisiones firmes, es muy difícil actuar cuando se tiene “el ampaya en contra”.