Como decíamos ayer..

Los países como las personas tienen todo el derecho de hacer las cosas que sean las más convenientes para su futuro, aunque tienen que tomar en cuenta las condiciones que poseen de manera que lo que se pretende no sea más nocivo que positivo.

Desde hace mucho tiempo las relaciones de RD con Haití han tenido un gran movimiento económico para ambas partes, aunque el mayor porcentaje ha sido en beneficio de nosotros, porque tenemos mejores condiciones para hacerlo.

Es el mismo caso de nuestras relaciones comerciales con países como por ejemplo, EE.UU y  Japón, que reciben mayores beneficios que nosotros en el intercambio, porque tienen mejores condiciones que las nuestras.

Era de esperar que los empresarios haitianos y el mismo gobierno tuvieran la intención de poner trabas a los productos dominicanos e intentar producir allá lo que pudiera suplir las necesidades de la población, es lo que aspira todo país y toda clase empresarial.

No es malo poner trabas, lo malo es hacerlo hablando mentiras tratando de denigrar a quien ha sido su soporte por tanto tiempo y lo sigue siendo aguantando una emigración ilegal que consume un gran por ciento del presupuesto nacional.

Como Haití todavía no tiene la capacidad para ello, el mercado binacional fronterizo, que desde hace mucho ha sido soporte de haitianos y dominicanos, ha seguido funcionando más o menos igual, porque ellos siguen cruzando y llevándose a escondidas lo que necesitan.

Es tan grave la situación que han creado a su población con la veda a los productos dominicanos, que en la actualidad en Haití un huevo cuesta RD$25.00, ¿no era mejor seguir comercializando de manera normal, mientras creaban sus infraestructuras para satisfacer las necesidades?