¡Cada quien tiene derecho!

En la Constitución dominicana están establecidos los derechos y deberes del ciudadano y entre estos se especifican las condiciones para optar para la Presidencia de la República y el de elegir y ser elegido y si como ciudadano usted cumple los requisitos puede aspirar a ella.

Ahora, una cosa es quererla y otra lograrla, porque usted tiene que agenciarse el 50% más uno de los votos sufragados en el proceso eleccionario para tal fin y ya eso es otro cantar.

A veces vemos en una campaña electoral una cantidad de partidos y candidatos  que por la cantidad poblacional del país asombra que existan tantos, cuando en países que nos aventajan por mucho en la cantidad de habitantes sólo hay dos o tres.

Todo el que se enlista en un partido político lo hace por diferentes razones, pero una de la más socorrida es la de luchar por el bienestar del país que muchas veces es pantalla del “luchar por mi bienestar”.

Lo que estamos viendo en la actualidad es un desborde de aspirantes en los partidos grandes que como dice la canción infantil cantada por Olga y Tony ♪horripila y mete miedo de verdad♪ porque aquí algunos consideran que para llegar hay que denigrar al otro.

Aspire presentando sus bondades y que el electorado crea si son ciertas, pero no, denostando y desacreditando porque así el daño se lo procura usted mismo, acuérdate del refrán: “ que tus palabras no sean muy duras por si tienes que tragártelas”.