Este veintiuno de enero el pueblo católico dominicano celebra con fervor el día dedicado a su madre protectora y espiritual la Virgen de la Altagracia, advocación de la Madre de Dios que veneramos, así como también hacemos con la de las Mercedes y como es una sola la Madre del Señor, aquí les dejamos lo que dice la Biblia.
26 Al sexto mes* envió Dios el ángel Gabriel a un pueblo de Galilea, llamado Nazaret, 27 a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David. La virgen se llamaba María. 28 Cuando entró, le dijo: «Alégrate*, llena de gracia, el Señor está contigo.» 29 Ella se conturbó por estas palabras y se preguntaba qué significaría aquel saludo. 30 El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; 31 vas a concebir en tu seno y a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. 32 Él será grande, le llamarán Hijo del Altísimo y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; 33 reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin*.» 34 María respondió al ángel: «¿Cómo será esto posible, si no conozco varón*?» 35 El ángel le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra*; por eso, el que va a nacer será santo y le llamarán Hijo de Dios. 36 Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez y ya está en el sexto mes la que era considerada estéril, 37 porque no hay nada imposible para Dios.» 38 Dijo María: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.» Y el ángel la dejó y se fue.
39 En aquellos días, se puso en camino María y se dirigió con prontitud a la región montañosa, a una población de Judá*. 40 Entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. 41 En cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno; Isabel quedó llena de Espíritu Santo 42y exclamó a gritos: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; 43 ¿cómo así viene a visitarme la madre de mi Señor*? 44Porque apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno. 45 ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor*!»

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