Adicciones!

El ser humano aunque fue creado por Dios a su imagen y semejanza, tiene debilidades que sólo puede eliminar si tiene fe, del tamaño de un grano de mostaza y pide a Dios con la confianza de que recibirá.

Desde la creación el hombre ha sido débil ante las tentaciones, y Adán violó un mandamiento de Dios al ser tentado por Eva, quien había sido inducida por Satanás a que lo hiciera, con la promesa de que tendrían conocimientos como Dios.

El hombre ha sucumbido ante el alcohol, el juego, el sexo desenfrenado, las drogas sicotrópicas, y según va pasando el tiempo y van llegando cosas nuevas a ellas se acostumbra de tal forma que se le hace imposible dejarlas.

Así sucede con la televisión, la internet, el celular, novedosas tecnologías que ya no solamente atrapan a los adultos de ambos sexos sino que hasta los niños son atrapados, con los vídeo juegos.

No es raro ver a una persona con dos y hasta tres celulares encima, hablando por ellos manejando, o caminando por las calles y hasta manejando un motor, ¡imaginen la peligrosidad que representa!

No es extraño oír a alguien decir que no puede estar separado de su celular ni un solo instante y si por alguna razón se le ha quedado en la casa, el trabajo u otro lugar, es presa de la desesperación.

Es bueno disfrutar de las ventajas que nos brindan los avances tecnológicos pero tenemos que pensar que es más saludable no hacerse dependientes de ellos, sino que ellos sean instrumentos de nuestra voluntad.