¡A ver quién gana!

Hace varios días que venimos comentando el mismo tema, sobre la locura que se ha apoderado de una parte desequilibrada y fanatizada de la población mundial que cada hora que pasa comete una matanza atroz.
No hay justificación posible, no hay argumento que pueda considerarse valedero para darle la razón a la persona o al movimiento religioso, político o de cualquier otra índole, que comete actos de esa naturaleza.
El asesinato de un sacerdote y monjas en una iglesia en Francia, el degollamiento de diecinueve discapacitados en un centro especial para ellos en Japón, la muerte de un médico por parte de un paciente en Alemania y muchos casos en menos de tres días.
Uno oye, lee y como medio de comunicación da a conocer informaciones de este tipo y se pregunta, ¿es que hay una competencia entre desequilibrados para ver cuál comete el asesinato más horrible?
Eso es lo que parece, están como en un vídeo juego ¡a ver quién gana!