Pedro Martínez brillante lanzador y futuro miembro de Cooperstown dijo que es ahora cuando sus números se ven grandes y que se siente satisfecho porque los puso sin necesidad de utilizar ningún tipo de medicamento ilegal para conseguir mayor vitalidad.
Hace la referencia por todos los casos que se han presentado sobre grandes luminarias que han puesto enormes números en cuanto a jonrones, carreras impulsadas o juegos ganados en el béisbol de las Grandes Ligas de Estados Unidos.
Dice que en su época, y no es tan remota, eso de conectar tantos cuadrangulares no podía ni pensarse y sobre todo viniendo de jugadores que no tenían estampa de jonroneros, distinto a ahora en que cualquier pelotero conecta en una temporada 50 jonrones.
Realmente Pedro tiene mucho de razón en lo que dice y si nos vamos a tiempos anteriores a él, eso de 50 jonrones era una cifra impensable, sólo hay que recordar el tiempo que duró el record de Babe Ruth de 60 jonrones desde los años finales de la década del 20.
Aunque esa falta del batazo más excitante del juego en los años recientes produjo como una apatía de los fanáticos para asistir al play que volvieron en el año que Sammy Sosa y Mark Mcgwire protagonizaron la carrera de los jonrones conectando cada uno más de 60.
Esto revolucionó el béisbol y los jugadores se inclinaron a utilizar sustancias para aumentar su fuerza y vigor, pero eran y son prohibidas por el deporte, se desencadenó una cacería sobre los mismos pero por un tiempo se hicieron de la vista gorda y el problema aumentó.
Ahora hay más jonrones y también lanzadores que enseñan más potencias, a usted ¿cómo le gusta, cómo antes o como ahora?

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