¡Fallo trágico!

El compueblano periodista banilejo Miguel Franjul, director del Listín Diario, en su editorial de este día habla sobre la vulnerabilidad de los centros hospitalarios públicos del país.

Hace cinco días, un fallo catastrófico en el sistema eléctrico sumió al principal centro oncológico del país en una crisis de servicios que aún persiste.

Este no es un simple inconveniente técnico. Es una amenaza directa a la vida y la salud de los pacientes más vulnerables.

El colapso, aparentemente atribuido a las lluvias del huracán Melissa, no solo dejó a oscuras parte del hospital, sino que inutilizó el corazón mismo de su centro de datos clínicos.

Las consecuencias fueron graves e inmediatas, pues las consultas debieron ser suspendidas, los procedimientos postergados y un sistema de hospitalización y emergencias operando contrarreloj.

Este evento en el Instituto Nacional del Cáncer Rosa Tavares (INCART) debe servir como una sirena de alarma para todo el sistema de salud público.

Si el principal instituto oncológico del país es tan vulnerable, ¿qué garantías hay en el resto de la red hospitalaria nacional?

No se puede depender de sistemas eléctricos obsoletos o sin los mantenimientos preventivos necesarios para enfrentar fenómenos climáticos, cada vez más frecuentes e intensos.

Por ello, este diario solicita una acción inmediata y contundente por parte de las autoridades de salud.

Se debe ordenar, de manera urgente, una auditoría técnica nacional de los sistemas eléctricos de todos los hospitales públicos.

Con ella se podrían identificar y corregir las vulnerabilidades existentes en plantas eléctricas, tableros de transferencia y sistemas de respaldo.

Así mismo, podría establecerse un protocolo obligatorio de mantenimiento continuo para prevenir que fallas de este tipo vuelvan a poner en riesgo la vida de los pacientes.

Lo ocurrido en el INCART no es solo un percance. Es una advertencia grave que no podemos ignorar.

La seguridad hospitalaria es una obligación del Estado, y garantizar que la luz no se apague en nuestros centros de salud es el primer paso para cumplirla.