¡David Ortiz sano!

Siempre que veíamos su nombre, en su época de beisbolista, era para emocionarnos con su desempeño en el terreno de juego y con actuaciones de ayuda para niños pobres a través de su fundación.

Nunca lo vimos envuelto en contradicciones, ni en el uso de esteroides durante la moda de los peloteros de grandes ligas para conseguir un mayor rendimiento físico en base a medicamentos prohibidos, lo suyo siempre fue natural.

Nos ha caído como un balde de agua fría el atentado contra su persona la noche del domingo en un lugar de diversión en la avenida Venezuela en el Ensanche Ozama, desde el presidente de la República, Danilo Medina, incluyendo a cada ciudadano dominicano, todos estamos pidiendo a Dios para que tengamos otra vez y muy pronto a ¡David Ortiz sano!