¡Corrupción!

Desde el año 2003 se celebra en todo el mundo el Día Internacional contra la Corrupción, una efeméride creada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), con el objetivo de frenar y eliminar en todos los países miembros los actos de corrupción por parte de aquellos hombres y mujeres que se aprovechan de un cargo de poder para enriquecerse a cargo de los demás.

Según datos de la misma ONU, cada año se pagan aproximadamente un billón de dólares en sobornos, eso sin contar que se calcula que durante el mismo periodo se suelen robar 2,6 billones de dólares mediante la corrupción, esto implica un total del 5% del producto interior bruto (PIB) mundial.

Esta cifra es sobre todo perjudicial en los países en desarrollo, donde el dinero que se pierde es diez veces mayor al dinero que se dedica para asegurar una calidad de vida acorde a los ciudadanos.

El índice de percepción de la corrupción (IPC), es una valoración que realiza un grupo de expertos a través de encuestas a la población, para saber la percepción que tiene la gente con respecto a los niveles de corrupción de sus gobernantes o el sector público en general.

La escala de evaluación va desde 0 que indicaría un alto nivel de corrupción a 100 que representa muy bajos niveles de corrupción.

En el 2018 los países cuyo índice era mayor fueron Dinamarca y Nueva Zelanda con una calificación de 88 y 87 respectivamente, lo que los cataloga como los países más limpios del mundo en cuanto a los actos corruptos.

En la cara opuesta se encuentran Afganistán, Corea del Norte y Somalia, los tres con una calificación de 8 que los transforma en los países más corruptos del mundo.

Las principals consecuencias de la corrupción son: Impunidad. Altos niveles de criminalidad. Bajo niveles educativos. Poca inversión extranjera. Pocos puestos de trabajo debido a la excesiva burocracia a la hora de montar un negocio o una empresa. Poca seguridad jurídica. Mayor corrupción. Perpetúa el modelo de subdesarrollo.

Una de las mejores formas de celebrar este día es transformándonos en portavoces para producer un cambio. La corrupción es algo que se puede afianzar en la cultura de una sociedad, pero también puede ser erradicada.

El mejor mecanismo es penalizar de forma severa este tipo de actos, garantizar la independencia de los poderes jurídicos y establecer pautas morales como la honradez dentro de la educación de los ciudadanos.